En todos los casos, el surf se descompone en dos fases:

– pasar por detrás de las olas rompientes, atravesándolas o rodeándolas

– Descender en las olas rompientes deslizándose sobre su pendiente en movimiento.

En el surf, la tabla con el surfista deslizando sobre el agua está sujeta a multitud de fuerzas, fuerza de Arquimèdes, gravedad, fuerza centrifuga, fricciones, resistencia hidrodinámica, sustentación,…

El equilibro en movimiento se obtiene con el desplazamiento del centro de gravedad del surfista siempre para equilibrar todas estas fuerzas.

El modelo es muy complejo (la pendiente de la ola cambia, el cuerpo humano se mueve, …), pero en la realidad es algo muy instintivo :

En la posición tumbado, para remar y moverse en agua plana, el surfista debe colocar su centro de gravedad encima del centro de flotabilidad de la tabla, un poco atrás para quedarse horizontal, y puede mantener el equilibrio solo moviendo la cabeza (que es casi un 7 % del peso de todo el cuerpo) de un lado o del otro, hacia delante o atrás.

Para pasar a las olas rompientes, cuando no puede rodearlas, el surfista debe compensar un fuerte aumento de la pendiente, o bucear «como un pato», para pasar por debajo de la ola y salir después. Para hacer esto, debe avanzar su centro de gravedad para picar y hundir la tabla bajo el oleaje, y luego retroceder fuertemente para salir del oleaje. Esta técnica solo funciona con tablas de bajo volumen. Con las tablas con volumen importante, una de las técnicas es protegerse del golpe de agua, usando la tabla como escudo volcándose con ella. La última técnica es abandonar la tabla (conectada al tobillo con una correa), y sumergirse profundamente mientras se rompe la ola, luego salir, tumbarse encima de la tabla y continuar remando.

Para surfear la ola, el surfista primero debe sincronizar su velocidad con la de la ola, remando durante un breve momento y acelerando fuertemente. Esta es la parte que requiere paciencia (esperar la ola correcta y el momento correcto), estrategia (elegir el lugar correcto para comenzar a acelerar, anticipando el punto donde se romperá primero la ola), dinamismo (sin suficiente aceleración, la ola se escapa) y equilibrio (la pendiente de la ola aumenta, el surfista debe mantener el equilibrio moviendo su centro de gravedad). Tan pronto como haya logrado esta sincronización, debe girar rápidamente en el lado opuesto de la espuma, para quedarse en la pendiente sin estar encerrado por la ola que se cierra, con una trayectoria paralela a la de las olas, y para ello debe mover su centro de gravedad hacia los cantos de la tabla. Estar de pie sobre la tabla es una variante que hace posible mover su centro de gravedad más fácilmente, pero con la dificultad incrementada de «levantarse», el «stand up» al final de la sincronización.

Los distintos modos de surf, bodyboard, paddle sup, wind surf, kayak surf y tow, han traído soluciones de facilidad con el uso de medios de propulsión (aletas, remo, vela, remolcador de motos de agua) o soluciones de sujeción a la tabla (boddy board siempre acostado, Paddle sup, windsurf y tow siempre de pie, kayak surf siempre sentado).

El surf se puede practicar con cualquier edad, de forma gradual y segura si se siguen las precauciones habituales. Como con todo, el peligro puede ser buscado por los practicantes que lo deseen. Los riesgos conocidos dependen del tamaño y la potencia de las olas, la naturaleza del fondo marino y ciertos animales.

Algunas formas de surf son practicadas por personas con discapacidades. Pero siguen siendo excepciones, con personas muy valientes con habilidades superiores considerables.

El paddle sup ha sido adaptado con un asiento para parapléjicos, pero en condiciones de agua plana.

El kayak de surf es adecuado para algunos parapléjicos.

El bodyboard y el windsurf no son adaptables para los parapléjicos.

El surfing básico es practicado por algunos parapléjicos, pero son atletas de muy alto nivel, con tablas ligeramente adaptadas.

El VELTO SURF es la forma más adaptada para todos, parapléjicos o no. Le ofrece al surfista ayuda para alinear su centro de gravedad con el centro de flotación de la tabla, dejando sus brazos libres para mover su centro de gravedad, actuar sobre el agua empujando, frenando o como un timón. Con el soporte para las piernas, los parapléjicos pueden controlar todo su cuerpo.